Artist statement
Anna trabaja en la intersección entre la escultura, el textil y la fotografía, explorando temas como la vulnerabilidad, la memoria y el cuerpo a través de la tensión entre los materiales. Su práctica se mueve entre lo personal, lo público y lo político, abordando el trauma y el cuerpo herido como símbolos de resistencia frente al dolor.
Recientemente, se ha interesado por la relación entre el cuerpo y los entornos hostiles de la construcción y la gentrificación en las grandes ciudades. En este contexto, se pregunta cómo habitar el cuerpo en espacios transitorios y de qué manera la vida cotidiana ejerce impactos tanto traumáticos como resilientes sobre los cuerpos.
A través de la recopilación de objetos abandonados, Anna se aproxima al concepto de orientación, transformando antiguos elementos utilitarios en nuevas formas escultóricas. En esta confrontación de materiales, explora la vulnerabilidad y la protección, buscando un delicado equilibrio entre ambas e imaginando nuevas maneras de habitar y coexistir.
Trabajando con encaje de bolillos y reconfigurando objetos encontrados, crea textiles frágiles que parecen escapar a los límites físicos, abriendo espacio para la aparición de nuevos imaginarios. El acto de crear tejido se convierte en un gesto sanador que señala el origen de la herida y recorre la propia piel.
La fotografía ha adquirido recientemente un papel más destacado en su práctica, funcionando como un medio para capturar la interacción del cuerpo con los materiales transformados con los que trabaja y convertir el resultado en una forma de performance atemporal.
Artist statement
Anna trabaja en la intersección entre la escultura, el textil y la fotografía, explorando temas como la vulnerabilidad, la memoria y el cuerpo a través de la tensión entre los materiales. Su práctica se mueve entre lo personal, lo público y lo político, abordando el trauma y el cuerpo herido como símbolos de resistencia frente al dolor.
Recientemente, se ha interesado por la relación entre el cuerpo y los entornos hostiles de la construcción y la gentrificación en las grandes ciudades. En este contexto, se pregunta cómo habitar el cuerpo en espacios transitorios y de qué manera la vida cotidiana ejerce impactos tanto traumáticos como resilientes sobre los cuerpos.
A través de la recopilación de objetos abandonados, Anna se aproxima al concepto de orientación, transformando antiguos elementos utilitarios en nuevas formas escultóricas. En esta confrontación de materiales, explora la vulnerabilidad y la protección, buscando un delicado equilibrio entre ambas e imaginando nuevas maneras de habitar y coexistir.
Trabajando con encaje de bolillos y reconfigurando objetos encontrados, crea textiles frágiles que parecen escapar a los límites físicos, abriendo espacio para la aparición de nuevos imaginarios. El acto de crear tejido se convierte en un gesto sanador que señala el origen de la herida y recorre la propia piel.
La fotografía ha adquirido recientemente un papel más destacado en su práctica, funcionando como un medio para capturar la interacción del cuerpo con los materiales transformados con los que trabaja y convertir el resultado en una forma de performance atemporal.
Lunes a viernes 11:00–14:00 | 16:00–20:00
Sábados 11:00–14:00
Martes a viernes. 11:00–19:00 h
Sábados. 11:00–14:00 h